Zoraida Ceballos: Saca el máximo provecho a tu baile mediante la técnica Graham

Desde hace muchos años a Martha Graham la catalogan como la “Picasso de la danza” y no es una simple comparación, debido a que ambos fueron grandes creadores con una enorme capacidad de experimentación constante que abrió nuevos caminos creativos. Una premisa que la artista norteamericana aplicó sin tregua a lo largo de su prolífica carrera.

A Martha se le debe una técnica que lleva su apellido, la misma consiste en un proceso fisiológico que implica enteramente la parte central del cuerpo: Tórax y abdomen, debido a que ésta es una región fuente de energía en cuanto a zona de conexión de las dos fuerzas fundamentales creadoras de vida: El sexo y la respiración. Es por esto que el cuerpo del bailarín para llegar a ser plenamente expresivo debe hacer visible todo gesto proveniente de esa zona central, rica en energía.

El también llamado “contraction-release” produce una curva cóncava de la parte final de la espina dorsal, mediante el empujón de la pelvis hacia delante. Así se logra establecer un circuito vital entre el muslo y la pelvis, que sube por el torso y se cierra sobre sí mismo. No hay que olvidar que en la relajación no se pierde el dominio del cuerpo. 

Justamente es el dominio de la zona de la barriga lo que permite al bailarín tener un equilibrio en toda posición y un centro del cual se desprende toda la energía. Este centro permite incorporarse de cada caída sin aparente punto de apoyo.

Otra característica de este entrenamiento es el constante contacto con el suelo. El pie se estira desde el talón, elemento que extrae de otras culturas, fundamentalmente indígenas. Otro movimiento característico lo constituyen los espirales: el cuerpo se tuerce sobre sí mismo. Los espirales, los cambios de dirección, los saltos: Todo tiene su origen en el centro de arranque que será  la pelvis.

 Marta Graham tomó elementos del ballet y las danzas orientales pero estos fueron fundidos y elaborados con originalidad y en relación a intereses completamente alejados de la técnica clásica. Su técnica de movimiento se basa en la antítesis porque apunta al desarrollo de un cuerpo que pueda afirmar los contrarios en un movimiento.

Existen puntos importantes en esta técnica que un bailarín no puede olvidar y son necesarias de reiterar como la contracción que produce una curva cóncava en la parte final de la espina dorsal, la cual se produce a partir del empujón de la pelvis hacia delante. 

La inhalación ocasiona a partir del empuje del coxis, la elevación de la espalda baja y hasta llegar a la cabeza sin perder el control del cuerpo y la elevación. Mientras que, las espirales surgen a partir del movimiento de las ingles y por consecuencia sin perder el control del cuerpo. 

Asimismo, la elevación mantendrá al cuerpo en una postura creciente, encontrando resistencia entre una fuerza y otra por lo que el bailarín debe  esforzarse cada vez más en sus movimientos y nunca conformarse con su supuesto máximo. 

Para la creación de todo lo anteriormente explicado, Martha Graham tuvo como bases las danzas orientales y la técnica del ballet. Ella hizo de esta técnica algo innovador alejándose del clasismo.