¿En qué se diferencia un cantante lírico de uno popular?

Por lo general resulta bastante normal que muchos crean que no existe una diferencia entre un canto y otro. Sin embargo, sí las hay debido a que el rango promedio de un cantante popular es de 1 octava (un intervalo musical de 6 tonos completos) mientras que en un cantante lírico el rango vocal suele estar en el orden de las 1.5 a 2 octavas completas. Esto es variable entre las voces masculinas y femeninas y dentro de cada sub-categorización pero en líneas generales es ese el rango promedio.

Existen casos excepcionales en el que los rangos vocales se extienden por encima de los cantantes líricos, puesto que utilizan “trucos” que les permiten de algún modo extender el registro vocal, tales como el susurro, voz en el aire, rasguños, voz de silbido, falsete, entre otros.

En cuanto a la potencia vocal, es normal que al escuchar un cantante lírico nos impresione el volumen de su voz. Incluso si vamos a un teatro de ópera o una iglesia (en dónde la acústica arquitectónica colabora), veremos que no utilizan micrófonos. 

Esto es principalmente porque en la formación de un cantante lírico se le enseña a utilizar toda las cavidades de resonancia (resonadores) de su cuerpo (en particular del cráneo) y estos le proporcionan una potencia sonora natural enorme, siendo un claro exponente de esto, Néstor Zavarce, insigne cantautor venezolano.

Por su parte, los cantantes populares no utilizan los resonadores tan intensamente como los cantantes líricos y es por eso que necesitan de equipos de sonido para potenciar sus voces.

En cuanto al manejo de matices, las palabras italianas normalmente utilizadas para definir la intensidad del volumen de un instrumento o una voz en las partituras. Los líricos manejan los “matices”, es decir el volumen de su voz con gran ductilidad mientras que los cantantes populares si bien lo hacen también no lo ejercen con tanta naturalidad. Estos suelen manipular el manejo de los matices acercándose o alejándose del micrófono, logrando un resultado final similar.

Ahora, si se habla del repertorio, los cantantes populares suelen en muchos casos ser autores de sus obras, por lo tanto pueden elegir notas dentro de su zona de confort y así no exigirse innecesariamente dentro de su rango vocal.

Los cantantes de ópera en cambio interpretan mayormente repertorios escritos por otros y normalmente este repertorio les exige al extremo con la finalidad de demostrar cierto virtuosismo vocal, más allá de interpretar una historia o un guión.

Es común cuestionar por qué un compositor académico necesita exigir tanto a la voz humana con coloraturas, agilidades, trinos, matices, cambios de tempo, intervalos amplios. Es básicamente para demostrar la ductilidad de la voz humana y lo bella que puede llegar a ser naturalmente mientras interpreta un aria.

Casi todos o la gran mayoría de los cantantes populares interpretan algún instrumento mientras cantan, es decir, pueden cantar y tocar un instrumento a la vez mientras que en el caso de los cantantes líricos, les resultaría imposible, debido a la exigencia vocal, poder tocar un instrumento simultáneamente mientras cantan.