Zoraida Ceballos: Cinco canciones con las que Billo Frómeta trasmitió su amor por Caracas

Caracas es fuente de inspiración para algunas de las más bellas creaciones artísticas a lo largo de sus 452 años. Fue inmortalizada por Manuel Cabré en sus pinturas, descrita como una “odalisca rendida” en la poesía de Juan Antonio Pérez Bonalde y bautizada eternamente por Enrique Bernardo Núñez como “la ciudad de los techos rojos”.

En la práctica musical Caracas inspiró la obra de un dominicano que la describió durante toda su vida como “la novia de siempre”. Se trata de Luis María “Billo” Frómeta, quien supo como transmitir su amor a la ciudad capitalina en cada una de sus creaciones artísticas.

Nacido en Santo Domingo el 15 de noviembre de 1915, Frómeta llegó a Venezuela en 1937 para crear, dos años después, la icónica orquesta Billo´s Caracas Boys cuyas canciones se han convertido en clásicos de la música bailable por generaciones.

El natalicio de Billo Frómeta debería celebrarse de la misma forma que vivió: con música eterna y bailable. Por tal motivo, se presentan las siguientes canciones que el artista desarrolló por su amor a Caracas.

En primer lugar está ¡Epa, Isidoro!, así solía saludar el maestro Billo a Isidoro Cabrera, el último conductor de coches a caballo que tuvo la ciudad. Ejerció su oficio hasta su muerte en el año 1963.

Seguido, El muerto de las Gradillas. La esquina de Gradillas en el casco histórico de Caracas es, quizás, una de las más antiguas de la capital y la más vinculada a la historia familiar de Simón Bolívar. En esta composición, se relata la existencia de un supuesto espectro que deambula por el lugar.

El amolador, fue otra figura icónica de Caracas es el amolador, que aún existe en algunas urbanizaciones. Se trata de un hombre que, al son de un silbato especial, se pasea por las calles de la ciudad con una piedra de amolar cuchillos.

Caracas siempre Caracas, esta versión fue realizada con ocasión del cuatricentenario de Caracas, donde Cheo García como homenaje a “la novia” de Billo.

Finalmente, El Brujo, fue uno de los clásicos de la Billo’s Caracas Boys. Se dice que la letra del tema, uno de los surcos del LP Billo 1978, hace referencia a los dos “Luis” contrincantes de las elecciones presidenciales ese año: Luis Herrera Campins (Copei) y Luis Piñerúa Ordaz (AD).