Zoraida Ceballos: Escuela de arte contemporáneo cubano dará talleres para los más pequeños

La danza es una forma de comunicación. Es una manera en la que el cuerpo expresa sus más íntimos sentimientos sin necesidad de pronunciar una palabra, pues sus gestos y actitudes al momento de entregarse en un escenario, son mucho más poderosos que las mismas oraciones con que se pueda transmitir una emoción.

Se trata de una especie de combinación entre las emociones, sentimientos, pensamientos y estados de ánimo, que son recibidas por quienes observan el espectáculo. Además, para estos últimos resulta ser algo divertido y, sobretodo, cautivador de ver.

Ahora bien, si a lo anterior se le suma un grupo de niños es algo maravilloso, que con práctica puede a llegar a ser perfecto. Y es que los más pequeños son los más afortunados ya que sus cuerpos cuentan con la agilidad y destreza que se necesita para bailar libremente, sin tener que ser algo forzado o grabado paso a paso.

Es por ello que, el Ayuntamiento de Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, organizó cinco talleres en el centro de arte contemporáneo de la ciudad española, Salamanca (DA2). El mismo va dirigido a niños que cuenten con edades comprendidas entre seis y 12 años.

Talleres especiales

Los cinco talleres, de acuerdo a la información facilitada por el Consistorio, se dictarán los sábados 2, 16, 23 y 30 de noviembre y el 14 de diciembre, en todas las ocasiones con el mismo horario, de 12:00 del mediodía a las 2:00 de la tarde. La actividad, que además se ofrecerá de manera gratuita, cuenta con capacidad para diez niños en cada módulo.

La exposición de arte contemporáneo cubano será el tema que se trate en estos cursos, que serán impartidos por la experta Cristina García-Camino, licenciada en Bellas Artes, bajo el título «La luz refleja mi cara». Asimismo, se conoció que los participantes tendrán la oportunidad de usar las salas del DA2 para desarrollar su máxima creatividad con libertad.

También, trabajarán con la expresión del ritmo a través de la música. Para lograrlo, usarán tubos afinados llamados «boomwhackers», con los que harán escalas de la canción africana «Olelé Molina Makasi».

En conclusión, la finalidad de los talleres es estimular la creatividad de los niños creando una obra personal a partir de la pintura, la música y el arte.