Los señores del humo, de Claudio Cerdán

  • Novela negra dura y realista ambientada en España.
  • Tan violenta como atractiva, uno de los libros del año.

Detalle de la portada de Los señores del humo.

Los señores del humo es el último título presentado por el escritor Claudio Cerdán, una apuesta arriesgada y compleja de la que el autor sale victorioso, firmando una novela redonda, con unos personajes tan grandes como solo la buena literatura puede crear. Cada capítulo, cada avance de la trama, avances en muchas ocasiones muy violentos, nos hablan de un autor en un gran momento creativo.

El escenario es la España de los megaproyectos, cuando debajo de cualquier piedra salía un iluminado vendiendo humo (miles de puestos de trabajo, poner ciudades en los mapas, nosotros también queremos el monorraíl), unos políticos buscando la fotografía junto al proyecto, haciendo suyas las promesas para aumentar los votos y una población con la autoestima tan baja que necesitaba que alguien le dijera que estaba en el mejor país del mundo.

El detonante de la historia: la aparición de un cráneo en los terrenos donde se va a desarrollar uno de estos proyectos, la megaciudad del ocio Eurovegas. La noticia es acallada en los medios, porque en esta ocasión el iluminado es el multimillonario Harrelson Levi, cuya influencia hace que se haga pasar por un cráneo antiguo y se cierre el caso inmediatamente.

Pero la aparición del cráneo llama la atención de Faura, un policía jubilado obsesionado por el accidente de su esposa que, bajo mano, realiza los encargos que le hace Manuel Ruano, un conseguidor que en estos momentos trabaja para que nada perturbe el pelotazo que será Eurovegas. Otro personaje que gira alrededor de Eurovegas, en este caso alrededor de Levi, es Carl Jimenes, encargado de la seguridad del hijo del magnate, veterano de guerra que lleva a sus espaldas una buena dosis de trastornos y pesadillas.

El tercer personaje que nos presenta Cerdán es Aldo, un mexicano que trabaja de proxeneta para el mafioso ruso Dimitri. Aldo es politoxicómano, violento, con más traumas encima que drogas. Es el personaje más extremo de la novela, el más excesivo en sus acciones, que va perdiendo el poco equilibrio y la poca cordura que le quedaba. Es un hombre con la vida en suspenso, hasta que cree que el pasado ha ido a atraparlo.

Estos tres personajes, con motivaciones muy diferentes acaban teniendo un objetivo común, al ir apareciendo más cabezas sin cuerpo que les afectan a los tres de manera personal (es un antiguo caso, es un antiguo colega, era el amor de mi vida). Tres

Durante casi 100 capítulos vertiginosos y más de 550 páginas, Cerdán nos ofrece un relato violento y fascinante, consiguiendo que los tres personajes principales tengan voz propia y diferenciada, pudiendo cada uno de ellos llevar adelante su trama, en un ejercicio de buen hacer que permite al lector disfrutar de una de las mejores novelas negras del año.

Aunque el autor avisa de que los hechos son inventados todos reconocemos las situaciones (la población manipulable, la sociedad corrupta, los políticos incompetentes, los multimillonarios omnipotentes…), un escenario que ya nos gustaría que fuera fruto de una fantasía del autor, como sí lo son los hechos narrados. El escenario parece querer repetirse, esperemos que no vaya acompañado de cuerpos decapitados.

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