Zoraida Ceballos: La música tiene un efecto anestésico en las personas

De acuerdo con diferentes estudios la música tiene un efecto anestésico en la población y más en los venezolanos debido a las características de la propia cultura, que no es igual a la europea o a la norteamericana. Una canción de Néstor Zavarce o Simón Díaz por nombrar algunos de una extensa lista de cantantes, tiene la cualidad de poder cambiar el estado de ánimo si se está triste, de reducir el estrés y de hacernos sentir mejor.

Actualmente, diferentes tonadas pueden formar parte de la población, acompañándola a todas partes mediante dispositivos móviles, en la televisión, cine y cómo no, en los conciertos de nuestros artistas o grupos favoritos. Si las salas están llenas, si la gente grita las letras de las canciones, salta, baila y disfruta, es porque la música venezolana tiene efectos positivos en ellos.

Y aunque no se sepa, también en niños y personas de avanzada edad. A este último grupo, aparentemente puede aliviarles el dolor o les puede servir para ejercitar el oído para evitar la pérdida de audición.

La música puede seguir a todas partes

Escuchar melodías a todas horas y en todos los lugares. Es producto del acompañamiento de dispositivos tecnológicos como el teléfono, en el que se configura una lista de reproducción idónea para el tiempo de paseo, de viaje o hacer deporte. La actividad también es válida de realizar en el carro, con los cedés de nuestros grupos favoritos, incluso cuando toca esperar, en el autobús o en el tren. La acción debe ser acompañada de los auriculares que mejor se adaptan al estilo de la persona y que garantizan un sonido y una experiencia confortable.

Las melodías en los niños

Es posible que desde la niñez se tenga el recuerdo de un buen puñado de canciones, esto se debe a que la consonancia logra en los infantes una mejora en la capacidad de la memoria, de atención y de concentración. Es algo que se podría incluso extrapolar a los mayores, pues estos en ocasiones no logran retener las letras de principio a fin. También consigue estimular la inteligencia de los más pequeños de la casa y mejorar la habilidad de resolver problemas.

La armonía musical es una perfecta manera de expresarse y a su vez un método perfecto de aprendizaje, porque incluso mejoran su vocabulario gracias a las letras de las canciones. De hecho despierta en ellos las ganas de conocer el significado de términos que desconocían. Asociar una actividad en concreto con la música también es síntoma de establecer rutinas, algo que a la larga siempre es positivo. Así que si se desea que un niño sea más sociable y disfrute de las ventajas que ofrece la composición musical, ya sea por medio de unos altavoces o unos auriculares, no dudes en llevarlo a un concierto de alguien que le guste. Su reacción puede sorprender