Zoraida Ceballos: Investigadores revelan como hacía sus obras el pintor Anthonis Van Dyck

Para los artistas no hay nada más sagrado que los secretos de sus obras, pues todos y cada uno de ellos tienen una especie de rutina o ritual que emplean al momento de desarrollar y plasmar una idea. No obstante, cuando se convierten en referencia de arte y son el objetivo de muchas miradas, sus pasos son un reglamento.

Es por ello, que la Vieja Pinoteca de Múnich presentó al menos unas cien obras del gran maestro flamenco del Barroco, Anthonis van Dyck, fallecido en 1641. La muestra expone el desarrollo artístico del famoso autor de retratos, tal como dio a conocer la organización del museo que se encuentra en la capital de Baviera.

Se mostrarán unos 50 préstamos, que son el resultado de un proyecto de investigación por el cual los analistas observaron las pinturas de Van Dyck a través de tecnología de infrarrojos y rayos X.

El análisis por medio de los rayos infrarrojos y X, permitió el hallazgo de modificaciones o dibujos previos debajo de la pintura que observa el ojo humano. A raíz de las investigaciones, se conoció cada proceso por el que pasó Van Dyck en su taller, ubicado en Amberes, Bélgica.

Esta sin duda es una gran noticia para quienes se están formando como artistas, pues la ciencia descubrió el secreto mejor guardado de uno de sus probables ídolos.

Análisis especial

Miriam Neumeister, directora de la colección Pintura Barroca Flamenca del museo alemán, resaltó una obra que considera especial. Se trata de una pintura que refleja a un retrato a cuerpo entero de un hombre y de una mujer creado por Van Dyck.

En esta obra, los especialistas examinaron con detenimiento la pintura a la altura del rostro, donde el análisis con rayos X determinó espacios en blancos por debajo de la vista original.

De allí, los investigadores llegaron a la conclusión de que Van Dyck hacía pintar esbozos de retratos antes de tener clientes, de manera que, cuando iban personas interesadas de forma voluntaria, los ayudantes de su taller solo arreglaban los rasgos faciales del diseño ya establecido.

La ciudad donde estaba ubicado el taller de Van Dyck era «portuaria y con mucha vida», tal como destacó Neumeister, quien además agregó que «no todos tenían tiempo para posar para un retrato por mucho rato».

La exposición en la Vieja Pinacoteca de Múnich estará disponible hasta el 2 de febrero de 2020.