Zoraida Ceballos: Instalaron una escultura en honor a los migrantes

Los migrantes y refugiados de todas partes del mundo, son noticia de suma importancia diariamente. Su estado social, político, económico y educativo resaltan cada día más en las preocupaciones y tareas de los gobiernos.

No obstante, hay corazones dispuestos a tender una mano amiga y darles el lugar que merecen como seres humanos, primeramente.

Es por ello, que el Papa Francisco instaló una nueva escultura en la plaza San Pedro, la primera en cuatro siglos. La misma se reveló durante una misa que presidió el Sumo Pontífice en el marco de la Jornada de los Migrantes y Refugiados, instituida por la Iglesia católica en 1914.

Las manos del artista canadiense, Timothy Schmalz, fueron las encargadas de crear la obra que une a 140 personas de culturas y épocas distintas de toda la historia mundial. En ella, se aprecian desde pueblos indígenas hasta judíos que escaparon de la Alemania nazi, así como sirios o africanos que en la actualidad huyen de la guerra, el hambre y la pobreza.

En medio de la celebración, el Papa destacó que la intención de esta exposición es que las personas observen la escultura y recuerden «el reto evangélico de la acogida». Todo, a modo de que el mundo no deje de ayudar a quienes más lo necesitan en tiempos de crisis. 

Cabe destacar, que la oficina de Migrantes y Refugiados del Vaticano, que encabeza el sacerdote Michael Czerny, fue la intermediaria con el artista, aunque su trabajo fue especialmente supervisado por el Sumo Pontífice.

Además, el Papa le quitó la cobertura a la obra frente al artista y cuatro migrantes, quienes se maravillaron con la majestad que representan los 140 rostros que, más allá de ser una escultura, muestra una realidad palpable de millones de personas en el mundo entero.